Cuando el pueblo alaba a Dios suceden cosas, maravillosas.
Cuando México unido ore a Dios, entonces vendrá el derramamiento del Espíritu como una inundación. Este evento en el que la oración, alabanza y adoración fueron las actividades en la agenda, estan enfocados a “forzar” al Señor para que cuanto antes mande su avivamiento, mostrando que estamos dispuestos y ansiosos de que ya venga, que de de su poder, que salve a México de la idolatría, del engaño y el error.
La invitación más importante de esta reunión fue:
No oremos solamente aquí, sino comprometámonos a orar todos los días en nuestro hogar, como un estilo de vida y no como un sólo evento.
Benditas palabras, por que cuando el pueblo clama, Jehová escucha, y manda de su bendición.
Si Señor, clamamos a Ti, ven pronto, derrámate sobre todos nosotros, que México sea cambiado y que sea México para Cristo.






